que implique una determinada artimaña
y de las baratas, hoy es en vano.
En alguna parte de mi cuerpo
tus palabras resuenan y son eco,
las cuáles incita a que esta tristeza se manifieste,
primordialmente en mis gastados ojos
que insertos en un bucle
se humedecen por tu pronta partida.
Solo en este momento,
la única manera de agradecerte es con estas palabras,
ni muy expertas ni muy sabias,
tan solo simples tintes de mis sentimientos
que por hoy no se cobijan en su cascarón.
Pero doy por seguro que estarás rodeado de los paisajes
que has trazado en papeles y a su vez abrigado
con tus poemas y melodías,
aquellas que nos has regalado a nuestros oídos
como a nuestros corazones.
De esta manera sin más y sin menos,
solo queda decir, eternamente gracias flaco.

A veces me gustaría haber nacido antes para poder haber disfrutado más de esta generación de músicos. Por suerte nos dejaron un legado enorme para que nos acompañe, la música es eterna, quedan para siempre en nosotros. Gracias Flaco, otra vez.
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